Las obras cerámicas de Pedro Galdon mezclan escultura, alfarería y arquitectura.

 

Las piezas siempre empiezan con la contención del agua.

 El AGUA es el nexo de lo terrenal con lo onírico, de las tradiciones con el futuro, de la artesanía con el arte.

 

Las obras empiezan en el torno de alfarero, con los pies en el suelo, la tierra en las manos y el agua abrazando las piezas. 

 

El agua es por tanto el  inicio de la obra y también el punto de entrada de la misma. 

 

 

Su condición de transfronterizo ya que nace y habita en la misma

 frontera entre Irun y Hendaye,  y cruza el río Bidassoa que separa las

 dos ciudades millones de veces, hacen de su fijación por el concepto

 de AGUA y LÍMITES una temática recurrente en sus piezas.

 

El proceso creativo busca posicionar al espectador  entre unos límites

 marcados por el agua y en lo que se genera en esos límites.

 

Los márgenes empujan al observador a posicionarse dentro, fuera o

 en la misma frontera variando así enormemente su percepción.