La obra cerámica de Pedro Galdon mezcla escultura, alfarería y arquitectura.

 

El trabajo de exploración se divide en dos ámbitos como son el diseño y el arte. No hay una regla escrita que diga dónde empieza uno y acaba el otro, simplemente cuando piensa en arte hace arte y cuando piensa en diseño hace diseño.

 

En su obra artística busca valorizar la artesanía frente a la denostación que sufre en el arte contemporáneo. Anhela equiparar la cerámica a otras disciplinas artísticas más valoradas.

 

Las piezas siempre empiezan con la contención del agua.

 El AGUA es el nexo de lo terrenal con lo onírico, de las tradiciones con el futuro, de la artesanía con el arte.

 

Normalmente las obras empiezan en el torno de alfarero, con los pies en el suelo, la tierra en las manos y el agua abrazando las piezas. 

 

El agua es por tanto el  inicio de la obra y también el punto de entrada de la misma. 

  

El proceso creativo es una búsqueda de paralelismos y dualidades,  de límites y fronteras casi siempre con el agua como hilo conductor.

 

Se siente atraído por las dos o más lecturas que puede tener  una acción y la anatomía del espacio que se genera en esos límites y  fronteras. 

 

"Símiles y límites irreales"